Tan solo algunas luces
- Fanzine Ubicuo
- 28 jul 2021
- 4 Min. de lectura
Rodrigo García Hernández
Contacto: @rodrigo_gh
Ciudad de México, 1977. Es arquitecto por la Facultad de Arquitectura de la UNAM, institución en la cual ocupó diversos cargos académico-administrativos. En esta misma facultad es profesor definitivo de la asignatura de Investigación dentro del Taller Integral de Arquitectura y profesor invitado en el Seminario de Titulación de la licenciatura en Arquitectura. En 2010 funda su propio despacho de diseño: 3Cubo3 estudio, en el cual se han desarrollado principalmente proyectos habitacionales, comerciales, de oficinas, culturales y de espacio público; tanto para el sector público y privado. También se ha desarrollado en el diseño de mobiliario e interiorismo. Actualmente estudia la Maestría en Diseño Arquitectónico en el Programa de Maestría y Doctorado en Arquitectura de la UNAM.
____________________________________________________________________

Titulo: Tan solo algunas luces. Autor: Rodrigo García Hernández
La experiencia que surge del habitar está dada, en buena medida, por el modo en que los espacios y los objetos en ellos son vividos. Jean Baudrillard explicaba el sistema de significaciones que surge de la interacción de los distintos componentes que dan forma a los espacios, trascendiendo a sus cualidades meramente funcionales y actuando conjuntamente con el resto de las partesi. Es a partir de la relación personal que entablamos con este sistema, que nuestro espacio vital es dotado de un valor afectivo. Esta multitud de partes en que se conectan objetos, fenómenos y seres; representa un todo de mayor trascendencia que cualquiera de sus partes, y es a lo que Steven Holl denomina como zonas fenoménicasii.
El confinamiento en que nos encontramos a raíz de la pandemia ocasionada por la aparición del virus SARS-CoV-2, nos ha llevado a recobrar cierta conciencia por el espacio que habitamos, sobre las cosas a nuestro alrededor y del papel que tenemos nosotros mismos dentro de este sistema. La experiencia de nuestros pies se ha vuelto distinta, han recobrado su capacidad de tacto al haber dejado los zapatos casi permanentemente junto a la puerta; sentimos la temperatura, dureza y textura de los pisos de nuestro hábitat. También nos hemos detenido a pensar sobre nuestras manos, pasamos una parte importante del día tocando, tallando, sobando y sintiendo la una con la otra; mientras las mojamos, enjabonamos y enjuagamos quien sabe cuántas veces en cada jornada. Hemos establecido nuevos rituales respecto a cómo tocamos las llaves del agua, las perillas de las puertas y los objetos que ingresan a nuestro espacio.
La paz, la desdicha o la aprehensión del silencio de repente se rompe con viejos sonidos que ahora parecieran nuevos: el canto de los pájaros, el viento que mueve las hojas de los árboles, alguna lejana conversación, el abrir y cerrar de las puertas de los vecinos. De repente la voz se ha vuelto ronca por no haberla utilizado en horas, cambiando la manera en que nos percibimos. Vemos nuestro rostro al espejo, nos peinamos, nos aseamos, nos sonreímos, nos miramos y tratamos de identificar alguna huella o estrago del momento actual.
Quizá sea la experiencia visual, la más fácil de compartir a través de un medio como este. Durante mi experiencia personal en confinamiento, he descubierto sombras y luces que siempre han estado presentes en mi hábitat. Efectos que se aparecen como fantasmas a veces tan solo por un instante, para luego desaparecer. Conjunciones que ocurrían en momentos en los que normalmente no estaba presente, o al menos no tenía la atención y sensibilidad para poder percibirlos. La luz en interacción con la arquitectura, los objetos y las emociones; que busca una hendidura para poder colarse o que entra en plenitud inundando el espacio.
Comparto este registro de luces y sombras que se han manifestado en este espacio que he habitado como nunca antes a lo largo de todo un año. Tan solo algunas luces, quizá irrepetibles o que simplemente no volverán a ser percibidas como en el momento en que fueron capturadas. Luces que han servido como brújula para mantener el sentido del pensamiento en días que parecieran ser el anticlímax del anterior. Luces que trazan mediante la proyección de sombras, la geometría distorsionada de las cosas en muros, pisos y techos. Luces que se posan sobre materiales, texturas e imágenes, resaltando sus características o transformando su presencia. Luces que se proyectan e invitan a buscar en ellas todo tipo de formas, como si de nubes se tratara. Luces que se descomponen al atravesar los materiales proyectando sus colores o generando pequeños arcoíris.
Peter Zumthor al describir “la luz sobre las cosas”, los efectos de la luz se le revelaban y observaba su participación en la construcción de atmósferas. Luces, sombras, volúmenes, materiales, reflejos y brillos. Pero no solo eso, maravillado por algo tan cotidiano como la salida del sol cada mañana y sus efectos en los espacios, lo remiten a algo más inmenso y fuera de este mundoiii. Al poder presenciar estas actuaciones fenomenológicas, los espacios, objetos y perceptores se ponen en conexión con el universo. Podemos complementar la idea con lo dicho por Gaston Bachellard al afirmar que esa inmensidad esta en nosotros, una inmensidad interior “la que da su verdadero significado a ciertas expresiones respecto al mundo que se ofrece a nuestra vista”, acoge una inmensidad mayor y la transforma en una intensidad de nuestro ser íntimo, afectivo y simbólico.
REFERENCIAS:
(i) Baudrillard, Jean. El sistema de los objetos. México: Siglo XXI Editores. 1970
(ii) Holl, Steven. Cuestiones de percepción. Fenomenología de la arquitectura. Barcelona: Gustavo Gili. 2018
(iii) Zumthor, Peter. Atmósferas. Barcelona: Gustavo Gili. 2006
____________________________________________________________________
¡Colabora!
¿Quieres colaborar con nosotros?
Consulta la convocatoria completa del próximo número que se encuentra en la sección Colabora de nuestro sitio web.
Recuerda que está abierta a:
Arquitectos, diseñadores, artistas, poetas, escritores, dibujantes, fotógrafos y todos aquellos habitantes de este mundo que deseen expresar sus pensamientos.
Sin restricciones por nacionalidad o residencia.
Comments