COVID-19 hacia una nueva disyuntiva
- Fanzine Ubicuo
- 7 jun 2021
- 4 Min. de lectura
Luis Daniel Olivera Benhumea
Contacto: @benhdaniel
Encuentro la arquitectura como parte fundamental en las relaciones humanas, estoy interesado en la conservación del patrimonio edificado, en la versatilidad del espacio público y la integración de la tecnología dentro de la arquitectura como timones hacia un nuevo concepto del hábitat. Creo en la conformación de la comunidad como desarrollador de las características espaciales y morfológicas hacia una mejor calidad de vida.
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Actualmente, la mayoría sabemos de algún conocido que ha padecido el virus, si no es que lo han experimentado en carne propia, sabiendo de lo complejo, absorbente y demandante que se vuelve un paciente para quien está al lado suyo. A quién lo esté padeciendo, un fraterno abrazo y mis mejores deseos.
El espacio que denominamos ‘casa’ proviene ancestralmente del lugar destinado al refugio para el hombre. A través de casi cinco mil años nuestra vivienda ha sido transformada con relación a las características particulares de sus habitantes, sus modos de vida y las diferentes épocas en las que fueron construidas o habitadas.
Dentro del orden de sanidad (muchas veces ocasionado por las diferentes pandemias que han tenido lugar en la historia), el drenaje, la dotación de agua potable, el suministro eléctrico, la dimensión y distribución de la vivienda; todo en mayor o menor medida, ha evolucionado al punto de hacerlo parte de nuestra vida diaria y en algunos casos, verlo de manera cotidiana. El caso más palpable que observamos en la actualidad está determinado por el movimiento modernista (El Confidencial) que modificó la configuración arquitectónica incluyendo grandes ventanales, circulaciones abiertas, espacios integradores del exterior-interior, entre otras.
La visión de la arquitectura se enfocó en otro tipo de problemáticas como el crecimiento desenfrenado de las ciudades y la multiplicación de sus habitantes, factores que han generado un sinnúmero de retos que inciden de manera directa e indirecta en la salud. La velocidad sobre la necesidad, los horarios de habitabilidad, las dificultades para la actualización tecnológica y ahora el confinamiento, son inconvenientes a resolver.
También las deficiencias institucionales que siempre han existido en el sector salud originaron una estrategia para aislarnos sin saturar hospitales, y conseguir así la solicitud expresa de trabajar desde casa. Durante los primeros meses de aislamiento se advertía sobre los padecimientos de salud emocional (Organización Mundial de la Salud) así como de salud física. La COVID-19 creó una imperante necesidad de replantear el concepto del trabajo, del hábitat y sobre todo de la privacidad (Ventura).
Hay que comentar que el hacinamiento existe en las viviendas de los sectores populares de nuestras ciudades y si le sumamos el cierre de espacios públicos para la recreación rematamos con la inhibición de coexistir en “libertad”. La desigualdad social es el principal promotor del hacinamiento, a partir del cual las ciudades son víctimas de su propia falta de planeación, solo basta comparar el tipo y cantidad de muertes por sector económico para darse cuenta.
El problema es tal, que al padecer en casa la enfermedad se hacen recomendaciones como utilizar dos sanitarios, permanecer una persona por habitación, que el espacio esté bien iluminado y ventilado de manera natural1; resoluciones que en la mayoría de los casos no coinciden con la realidad y que dificultan la habitabilidad.
A estas alturas podremos entender que el contexto en el que se encuentran la mayoría de las viviendas imposibilita las estrategias propuestas por el sistema de salud, y no es su culpa, es responsabilidad de los profesionistas que trabajamos con el hábitat, es el desinterés del desarrollo de viviendas con espacios dignos, es culpa por permitirnos trabajar sobre reglamentos con espacios mínimos en lugar de espacios ideales y sobre todo, es el pecado de haber dejado de visualizar el futuro por atender el presente.
Es menester del arquitecto, del urbanista y de sus colegas entender que la realidad sobre la habitación se está modificando cada vez más rápido y que en su labor deben de dar garantía para habitar el espacio anteponiéndose a las condiciones que sean2.
(1) Recomendaciones estipuladas en el Tríptico Cuidados en casa personas COVID-19
(Instituto Mexicano del Seguro Social)
(2) Por dar algunos ejemplos, en Brooklyn exploran ideas para afrontar la inminente inundación por el aumento en el nivel del mar, los Emiratos Árabes apuestan por ciudades altamente tecnológicas con energías renovables y en parte de Europa se operan programas que reducen el gasto de emisiones contaminantes por los beneficios en la salud que obtienen.
¿Debemos entonces optar por espacios más higiénicos? Sí. ¿Debemos valorar actualizar nuestra infraestructura? También. ¿Debemos apostarle a la creación de equipamiento para la salud? ¿Debemos apostarle a modificar las aulas y las estrategias de educación? Pienso que sí. ¿Debemos modificar la vivienda para que sea parte de nuestra oficina diaria? No estoy seguro. ¿Rescatamos y ampliamos el espacio público? Definitivamente. ¿Y el transporte público? Actualizarlo y optimizarlo.
Debemos emprender un camino reflexivo para abordar la habitabilidad, proyectar anteponiéndonos al futuro y optar por esa tarea de materializar los sueños. Debemos incrementar la densidad de uso de suelo sin aglomeración, adecuar los espacios del hábitat, priorizar los servicios de vivienda y salud, optar por tecnologías que permitan el desarrollo personal, reducir la brecha de igualdad y mantener la vida en el espacio público.
Tenemos la oportunidad de estructurar las bases para una distopía o las de una ciudad más asequible.
REFERENCIAS:
El Confidencial. ¿Casas y escuelas anticovid? El ejemplo de cómo la arquitectura moderna frenó la tuberculosis. Madrid, 28 de junio de 2020. Video en Youtube.
Instituto Mexicano del Seguro Social. «Tríptico Cuidados en casa personas COVID-19.» 23 de diciembre de 2020.
Organización Mundial de la Salud. #SanosEnCasa – Salud Mental. Cuidar nuestra salud mental. 2020. Artículo. Marzo de 2021.
Ventura, Diana. BBC News Mundo. 10 de mayo de 2020.
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